Thursday, July 27, 2006

Amor de exportacion


Desde que era un niño lo supe, el día en que te plantaras frente a mí de cualquier manera, iba a reconocerte, tus ojos te delatarían y en mi alma sonarían las sirenas del peligro de amor y así fue...
Un día cualquiera la dulce colombiana de nacimiento bajo de su alfombra mágica marca American Airlines, para colonizar un corazón incólume de amor, pero saciado de emociones. Hoy les voy a contar el tercer acto de esta obra, que pudo haber sido escrita por Shakespeare fácilmente. Claro porque los trazos de ilegalidad y calvario con que se colorea la tela hacen que Romeo y Julieta se retuerzan en sus respectivas fosas comunes. Aquí no hay Capuletos ni Montescos, pero hay una superpotencia con fronteras resguardadas y un pequeño país autodenominado "jaguar de América" que en estos casos es donde más se asemeja al minino de mi abuelita Juana.
La recojo en el aeropuerto y nos vamos directo al paraíso y allí en medio de donde Pablo miraba al mar para cantarle al Capitán y en donde Gabriela miraba los montes para describir la dulzura de la niñez, ella y yo nos entregábamos al sentimiento más poco profundizado y tan difamado. Porque todos creemos alguna vez haberlo vivido. Allí en medio del todo pero como si no hubiese nada, nos sentábamos en un sillón a hacer algo que resultaría ridículo, pero que para este par de mágicos amantes era una vivencia jamás compartida, el placer del cine; pero no cualquier cine.
Hoy no voy a hablar ni de la película del niño Iraní, ni del pichoncito Chino, ni de los francesitos de Adiós a los niños, tampoco me voy a embriagar de placer al ver la última película de Don Pedro, ni de Stanley, etc. Lo de hoy es la simple pero efectiva comedia romántica y su amigo el archiconocido buen drama.
Cuando "Realmente Amor" (Love Actually, 2003) saltó sobre nuestro sofá esa tarde, supe de inmediato que estaba ante una de esas cintas que logran quedarse por un buen rato en la mente. No hablo de una película fuera de serie, más bien es un recorrido por historias que podríamos encontrar en cualquier lugar. Richard Curtis el guionista y director, logra mezclar el agradable aroma de un buen diálogo, con la corteza fina de las ramas de un árbol de personajes con los que puedes lograr identificarte. Actores al por mayor entre lo cuales puedes encontrar desde Hugh Grant (El diario de Bridget Jones - Nothing Hill) en su papel de primer ministro británico enamorado, hasta un cameo de Rowan Atkinson (Mr. Bean) y desde Emma Thompson (En el nombre del padre - Sensatez y sentimientos), hasta Keira Knightley (Piratas del Caribe - Rey Arturo). Lo que cautiva acá son los diálogos creíbles que deslizan cada uno de sus personajes, el niño que pierde a su madre, el escritor sin gracia que se enamora de la portuguesa, el "mejor amigo", enamorado de la esposa de su "mejor amigo", la ejecutiva con un hermano enfermo que le impide relacionarse con su amor platónico, el rockero fracasado reinventándose... ahhhh ya me agoté, sólo les pido un favor, antes de descartarla en el video club, tomen de la mano a su pareja, y si ven en sus ojos que el amor salta bajo la cadencia del corazón, no lo duden ni un instante, paguen el arriendo, cierren las cortinas, acurrúquense bajo una frazada y acción!!!.
Después del intermedio, el cual no voy a detallar, una nueva película nos robó la atención y tenía mucho que ver con mi mundo, ya que desde niño alucinaba con volar como Peter Pan, bueno, y desde grande sigo haciéndolo (sin caer en el síndrome) con mantener un alma de chiquillo gorrión iluso, intentando no dejarme seducir por la gravedad de la consabida madurez.
La historia de James Matthew Barris, el creador de Peter Pan. "Descubriendo el país de nunca jamás" (2004), es la representación de la capacidad infante de imaginar, la que usábamos cuando mirábamos las nubes y lográbamos dibujar en ellas la sonrisa de esa niña que nos enseñaba que el amor es como un pequeño conejo escurridizo y desconfiado. Las caricias de reojo, y los besos robados fueron la tónica mientras bebíamos pequeños sorbos de esta buena producción.
Jhonny Deep, Kate Winslet, Dustin Hoffman y Julie Christie como parte del elenco eran para dar una idea de que las buenas interpretaciones estaban ahí en frente de nosotros. Canción aparte es la actuación del pequeño Freddie Highmore a quien hoy podemos encontrar en cartelera pues junto al mismo Deep es el protagonista de "Charlie y la Fábrica de Chocolates".
Esta cinta cargada de vuelos, polvos mágicos, hadas, piratas y dramas reales fue nominada a 7 premios Oscar de los cuales solo consiguió el de mejor banda sonora, pero tengamos en cuenta que en la mayoría de las nominaciones al frente estaba como contrincante el monstruo "Million Dollar Baby".
Mi pequeño sol caribeño y yo creamos en esos días nuestro mejor romance fílmico, la presentación cinéfila fue en un aeropuerto, el conflicto fue tan efímero que no lo vimos, el desarrollo lo vivimos entre mimos y besos, el clímax tenia condimentos de miel con aroma de café, y el desenlace... el desenlace se los cuento muy pronto, pero será solamente el puente a un nuevo rodaje al que lamentablemente no todos podrán asistir.
Finalmente sólo puedo concederme una cualidad pitonisa, la cual desconocía cuando escribí la columna anterior, anhelando, pero no imaginando que llegarías a mi vida arrasando todo a tu paso.
Agradezco sin duda el día en que se detuvo en mi puerto el Huracán Andrea.


1 Comments:

Anonymous Cecytta_27 said...

Amigo aqui le estoy escribiendo,disculpa por no escribirte antes ya =) .. Eres una personita a la cual agradezco q me dejases entrar a tu vida y conocerte de como eres tu,ten siempre seguridad q puedes contar conmigo siempre aunque estemos lejitos ya mi niño...Bueno cuidate mucho y que tengas una linda semanita en todo aspecto..
Chau chau besitossssssssssss!!

Muackissssssssssssss!!^^

:D

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9/03/2006 3:15 PM  

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