EVOLUTION o el arte de crecer

Pasó un buen tiempo antes de que me sacara la mordaza de los dedos y echara el alma a volar nuevamente. Y es que hacerse grande es un problema que termina por desequilibrar al más sereno de los seres humanos. Y yo que solía pasear justamente por el otro extremo de la balanza, no me demoré ni un par de horas en subirme al tren rumbo a la cuerda floja.
La cuerda floja es un lugar lleno de inseguridades, nerviosismos somáticos, pensamientos que dañan, miedos furiosos y desvaríos avérnicos.
Felipe uno de los amiguitos de Mafalda se dio cuenta alguna vez de la gravedad del asunto cuando su maestra después de una buena tarea escribió en su cuaderno:
“Felipe, alumnos aplicados como tú tienen por delante toda una vida de contracción al deber y al estudio. ¡¡Adelante!!”. “es la peor alegría que me han dado” respondió asertivamente nuestro amigo.Mis responsabilidades de niño eran jugar y hacer las tareas y más encima no hacía las tareas nunca. Cuando crecí a las tareas se agregaron, los compromisos, compartir tu vida, ser padre, ser espalda fuerte y pecho inflado, llevar un hogar…uf y no me di cuenta para donde iban mis sueños. Tanto que deseaba crecer cuando niño y cuando lo tuve no supe que hacer con él. De pronto sentí como si un montón de profesores me estuvieran pasando la cuenta por las tareas que nunca hice, y tuviera un intensivo de “Hazte hombre” en todos sus niveles.
Bueno y aquí estoy, puedo declararme públicamente un veterano de guerra o un experto en la materia. Estoy pensando incluso en escribir un libro acerca de cómo salir de la burbuja antes de que se te rompa. Crecer es un poco dejar de entender y comenzar a practicar, se siente un poco también como un habitante de Bulgaria intentando viajar en los buses públicos del nuevo sistema de locomoción santiaguina, se siente de tantas formas como formas tienen los seres humanos.
Talvez hay que hacerle menos caso al pasar de los años y seguir viviendo la vida como cuando ella tenía forma de pelota de fútbol, o muñeca de trapo según sea el caso. Como cuando podíamos pasar mirando los mismos capítulos del chavo, y riéndonos exactamente con los mismos chistes.
Pensándolo bien, yo aún me sigo riendo, quiere decir que ese pergenio aún está vivo dentro de mi. Y es que lo siento tan hiperactivo o tan amurrado como aquellos años, cuando el ratón Mickey era mi ídolo, pensándolo bien, todavía es mi ídolo…chiste interno…más que ídolo el ratón Mickey, hay uno un poco más grande sobre el cual se tejen muchas historias y leyendas y es el padre intelectual y material de todo lo que vaya bajo el apellido Disney. Por la visión, por la conexión con el público, por su creatividad y por frases como: "We keep moving forward, opening up new doors and doing new things… and curiosity keeps leading us down new paths.” Son las que nos recuerdan que hacia adelante aunque cueste, está la cosa. Precisamente está frase es la que cierra la nueva creación de los estudios Disney “Meet The Robinson”, la que en una onda muy cercana a “Back to the Future (1985)”, nos da una mano a los que a veces encontramos que la perseverancia es demasiado ajena como para hacerla propia.
Una excelente técnica, una muy buena historia y un final de esos que hace que te seques los ojos rápidamente antes de que enciendan las luces. Si el fin es pasar un rato entretenido con tu novia, o con tu novio y sus sobrinos, o con tu novia, sus sobrinos y tu suegro, entonces está es la película.Si tienes novia, sobrinos, y suegro quiere decir que estás bastante crecidito y que el cupo en la tarjeta de crédito de “las decisiones las tomo solo yo”, está copado, y que es hora de comenzar a pagar, compartiendo tu vida y dejando hacer las cosas en múltiplos de 1.
Yo amigos míos, me acabo de bajar de la cuerda floja, y vuelvo al principio de todo, la tierra firme que no cabe duda es mucho más cómoda.
Esta columna nace después de una conversación con una vieja amiga, que sigue siendo amiga, y su problema es que al igual que yo, se está haciendo vieja.






























